Sobre Dungenez
Dungenez no nació como producto. Nació porque yo ya no daba más con la planilla.
Cómo empezó
Tenía mi propio e-commerce. Los datos estaban en Shopify, en Google y en Meta, y cada plataforma contaba su propia versión. La agencia me mandaba reportes y yo los leía, pero no les creía del todo. No porque alguien me mintiera, sino porque no tenía cómo comprobarlos. Y cuando se trata de tu propio negocio, "más o menos" no alcanza.
Así que hacía lo mismo que haría cualquier dueño que quiere estar seguro. Descargaba todo, lo pegaba en una planilla, cruzaba las fuentes y armaba el modelo. Me tomaba horas. Y además tenía un problema: las preguntas importantes casi nunca llegan cuando estás frente al computador. Llegan en la calle, entre reuniones o con el celular en la mano. Y en ese momento no tenía forma de responderlas.
Entonces me armé una herramienta. Conectaba las tres fuentes, revisaba los números y me respondía como lo haría un gerente de e-commerce con experiencia: directo, con contexto y diciéndome qué hacer. Terminé usándola todos los días, y en algún momento empecé a mandarle sus conclusiones a la agencia. Ahí me di cuenta de que no la había hecho solo para mí.
¿Por qué "Dungenez"?
En el extremo sur de Chile, donde el Atlántico se abre paso hacia el Estrecho de Magallanes, está Punta Dungeness. Es la puerta de entrada a uno de los pasos más exigentes del mundo: corrientes fuertes, vientos que cambian sin aviso, bancos de arena y costas que no perdonan una distracción. Por ahí han pasado siglos de barcos que salían de los puertos de Europa y del Atlántico buscando el Pacífico.
Cruzarlo nunca dependió solo de tener un buen barco. Dependía de leer a tiempo lo que el mar estaba diciendo. Y en la entrada de ese paso hay un faro.
Un faro no maneja el barco. No elige la ruta ni toma el timón. Hace algo más simple y más importante: le muestra al capitán dónde está, por dónde seguir y dónde está el peligro antes de que sea tarde. De noche, con niebla o con temporal, es el punto fijo que permite navegar con confianza.
Llevar un e-commerce se parece mucho a cruzar ese estrecho. Hay corrientes que no se ven: un costo por adquisición que sube de a poco, un checkout que se pone lento en el celular, una campaña que sigue gastando aunque dejó de vender, un producto estrella que se está quedando sin stock. Nada de eso hace ruido el primer día. Cuando por fin se nota en las ventas, ya estás encima de la roca.
Dungenez es el faro de ese cruce. Junta en un solo punto lo que Shopify, Meta y Google dicen por separado, lo compara con tu propia historia y con tu industria, y te avisa cuando algo se sale de rumbo, antes de que se convierta en un problema. Y cuando el mar está tranquilo, te muestra dónde está el mejor viento para avanzar.
El barco sigue siendo tuyo y el rumbo lo decides tú. Nosotros nos encargamos de que nunca navegues a oscuras.
Tres fuentes, ninguna certeza. Hoy: rumbo.
Nuestra misión
Que ningún dueño de e-commerce pierda tiempo buscando el camino entre sus datos, para que pueda dedicarse a llegar.
¿Quieres navegar con faro?
Conecta tu tienda y habla con tu analista desde el celular, donde sea que estés.
Dungenez